Deslumbrado y perdido,
como si estuviera en medio
del desierto.
No tengo ideas y no consigo
dar con las palabras de inicio
para escribir alguna composición.
Se me han cerrado las puertas de la inspiración,
ni siquiera un rayito de luz.
Y esto me pasa por meterme a fondo
en el material escrito durante años,
con la intención de publicar.
He consumido mi sensibilidad creativa
entre las tecniquerías del lenguaje,
corrigiendo y ordenando lo escrito.
Y he perdido el abracadabra de la poesía.
Pido perdón a las musas por este pecado.
Publicar es otra cosa, que lo hagan los demás,
yo mejor me limito a escribir mis humildes versos,
que brotan como brasas encendidas.
Y parafraseando a Pessoa,
sin la conciencia de un deber que cumplir
ni conmigo ni con nadie.
