Hoy me levanté a las 4 am,
cuando comenzaba a clarear la aurora,
la de rosáceos dedos, como la nombra Homero.
Y desde que me levanté
he estado ocupado, entretenido.
Me encantan los días así.
Estoy cansado y pronto me voy a la cama.
Mañana será otro día y espero,
como hoy,
pasarla bien ocupado.
La vida viene sin sentido de origen,
nos corresponde a nosotros dárselo
a base de trabajo.
Claro, que también se puede
pasar el día viendo para el ciprés,
y así la vida entera,
pero eso es un martirio que no quiero para mí,
ni para ninguno de mis seres queridos.
