Todo es barro para mi humilde alfarería de palabras.
Las piadosas horas del sueño,
la dicha del claro amanecer,
el recuerdo moroso de un amor,
la muerte de un ser querido.
Soy un amanuense,
debo estar atento al dictado
y dejarme vivir para la poesía.
Yo personalmente,
es poco o nada lo que importo.
