Me gusta escribir los sentimientos y ocurrencias
que surgen repentinos, como las estrellas fugaces en el cielo.
Hay que estar atento a la chispa
que alumbra el firmamento de la inspiración.
Es mi sencilla forma de vivir la vida.
Propiciar el momento y ponerme a escribir.
Se hace uno grafómano,
me gusta más decir grafomaniaco.
Escribir, escribir.
De veras que me ilusiona escribir.
El caldo de cultivo es la soledad.