Roderico Rodríguez Poeta de Costa Rica

Escribir, escribir

Iniciar el día cuando no has escrito ni una línea
y nada se te ocurre,
es una temible amenaza.
Tienes el cálamo cerrado
y eso es lo más decepcionante para el poeta.
El fantasma de la sequía es temible
y traicionero,
asusta cuando menos se lo espera.:
Y uno se pregunta:
¿podré volver a escribir
o es que se me ha secado la fuente?
¿Qué será de mi vida y de mí?
Seguiré intentándolo,
y si es preciso deambularé por el día haciéndome el desentendido,
para volver de nuevo.
Cuando consigo escribir me libero,
cumplo conmigo,
le doy sentido a mi vida.