La vida como una guerra
dice José Luis Quesada,
poeta hondureño costarricense fallecido.
Y es que se vive apurado
en el instante que no dura,
pasa en un abrir y cerrar de ojos,
y después queda uno viendo candelillas,
atando cabos.
Y es más jodido aún,
porque en el mismo instante
se revive el pasado y se espera el porvenir.
Un revoltijo, todo a la misma vez y en un sólo chispazo.
Y hay que proseguir porque el tiempo no cesa.
Con razón la neurosis es
la enfermedad de nuestro tiempo.
