Voy adentrado ya en La empleada de Eida McFadden,
médica gringa que escribe novelas
y esta en particular, de superventas.
Muy buen suspenso, una trama policial.
Estoy contento porque tengo lectura,
entretenida, intrigante y lo mantiene a uno en vilo.
Quiero seguir leyendo y esa es la clave de la literatura,
que el lector quiera seguir adelante, qué más puede pedirse.
Espero que se mantenga el suspenso,
que no se plague de trances y vicisitudes de relleno.
Tengo ganas de ver el desenlace de situaciones
que se van presentando desde el inicio, no se puede pedir más.
Lo máximo para un lector es estar a tope con la lectura en curso,
a cachete como se dice.
Me siento autosuficiente y pleno, no hay nada más que pedir.
