He tomado conciencia de mis limitaciones físicas,
que van avanzando silenciosas,
a través de todo el cuerpo.
Amenazan con no dejar vrgen parte alguna.
Me sirve básicamente para conocer aquello de lo que puedo ser capaz,
y no gastar inútilmente la reserva de mis energías.
Y porqué no decirlo,
para no andar por ahí, a estas edades,
jugando a ser joven, haciendo el ridículo.
Claro que hay excepciones,
como en todo,
y eso no quita que, de vez en vez perdida,
pueda lanzar mis canitas al viento.