Si no estoy en actitud
no lo consigo.
Tengo que disponerme, acopiar fuerzas
y lanzarme obsedido al ruedo.
Como si fuera gran cosa lo que obtengo
cuando lo logro.
Unas cuantas palabras en un arreglo gramatical
que aspira comunicar lo que quiero.
En esas me paso,
de día o de noche.
Es una ingenuidad la mía,
ocupar la vida que se me va,
tratando de decir lo que quiero decir,
y que tal vez a nadie le interese.
Y que si lo hago o no lo hago,
lo mismo da,
salvo que así complazco
al mono gramático que soy.
(Me acuerdo de don Octavio Paz).
