La vida es un impasse,
o más propiamente un callejón
sin salida,
donde llegamos por accidente.
Y una vez ante esa casual realidad,
nos toca darle sentido,
porque la vida viene sin sentido alguno.
Al final siempre,
no importa cómo hayamos vivido,
espera la muerte,
la misma pelona para todos.
Y regresamos a la condición
que teníamos antes de nacer.
