Ser uno como destino
es nuestro destino,
y sin embargo no sucede espontáneamente,
es un propósito que hay que sostener
a base de labor.
Ni el más indolente de los bichos humanos,
se libra del trabajo de ser
en este mundo.

Ser uno como destino
es nuestro destino,
y sin embargo no sucede espontáneamente,
es un propósito que hay que sostener
a base de labor.
Ni el más indolente de los bichos humanos,
se libra del trabajo de ser
en este mundo.