Hay momentos
en que ninguna cosa tiene sentido para mí.
En que la vida es una mierda
y no vale la pena vivirla.
Me detengo claro
y sosiego el impulso suicida.
Tengo que seguir adelante
y erigir mi vida instante tras instante.
Es mi condena y mi liberación.
Dar forma y sentido al tiempo,
minuciosamente.
Trasmutarme en obras, lecturas,
poemas.
Insuflarle sentido a mi vida
a fuerza de voluntad.