Roderico Rodríguez Poeta de Costa Rica

En la mesa familiar

Me encanta escribir,
es una pulsión que sembró mi padre
en mí, sin proponérselo.
En la mesa familiar,
a las horas de café y comidas,
cuando escribía con sus gruesas
manos operarias
en las orillas del periódico,
sus sencillos versos.
Y así sucede que yo escribo,
casi todos los días,
mis pequeños escritos que aspiran
a la poesía.
Pero resulta,
y esto sí es enteramente mío,
que una vez compuestos y
revisados,
mis escritos se quedan ahí,
en el celular,
dumiendo el sueño de los justos.
Y conforme pasan los días,
me siento abrumado de solo pensar
en releer, seleccionar, corregir
y clasificar lo escrito
para su eventual publicación.
Y entonces lo dejo para después,
trato de olvidarme,
y sigo escribiendo
cuando me cae la
peseta.