Roderico Rodríguez Poeta de Costa Rica

El niño que fui

No sé qué haría sin el olvido,
esa agua lustral que purifica la memoria.
La hora del alba es siempre nueva
y provoca una conmoción en mí.
El inicio del día conlleva una expectativa, una interrogación.
Surge momentáneo el niño que fui
en la escena del momento.
Después desaparece la novedad
y todo vuelve al trillado cauce de lo cotidiano.