Un día más ha pasado,
ya la noche calló desde los cielos
y anegó todo de sombra.
Los días con sus noches vienen
y se van.
Nunca se detiene la máquina del tiempo.
Hoy hice algunas tareas necesarias,
ya estoy estrenando hamaca.
Leí poco y no escribí nada.
Estoy consciente de que soy,
salvo caso excepcional,
el artífice de mi estado de ánimo.
El trabajo es la clave para mí.
Si tuviera que ponerme una nota,
pasaría este día dejando los pelos
en el alambre.
Por dicha está terminando
y mañana va de nuevo.
