He aprendido a buscar con la mente
los temas,
lo que quiero decir condensado
en las primeras líneas,
el arranque para seguir adelante,
obsedido.
A veces viene la emoción
como un puño cerrado
y hay que abrirlo nada más.
Escribo con frecuencia para mantener
el brazo caliente.
Pero debo decir
que no es lo mismo
un texto literario que un poema.
Siempre trato de ser poético,
y cuando consigo escribir un poema
es para mí,
como alcanzar el cielo con las manos.
