Ser uno es lo normal
y sin embargo es un ápice
que hay que sostener
continuamente.
Ni el más indolente
de los bichos humanos
se libra
del trabajo de ser en este mundo.

Ser uno es lo normal
y sin embargo es un ápice
que hay que sostener
continuamente.
Ni el más indolente
de los bichos humanos
se libra
del trabajo de ser en este mundo.