Aplicando por similitud el término carcelario
y admitiendo las diferencias
de procedimiento,
puedo decir que estoy en el
Corredor de la Muerte.

La diferencia es que no hay
una fecha rígidamente establecida,
ni una culpa jurisdiccionalmente
señalada,
pero al cabo la muerte es
segura.

Las diferencias son
de procedimiento y formalidad.
Comprendo entonces porqué,
la humanidad es tan insensata y atrabiliaria,
si cada quien debe aceptar
su muerte,
como la cosa más natural
de este mundo.