Vacas flacas por la sequía en Guanacaste

Reserva Biológica Mundial

La ganadería de extensión y en zonas inaptas para tal explotación,
es una triste realidad en Costa Rica.
Da lástima ver esos parches amarillentos de zacate,
colgando de las laderas pisoteadas de los empinados montes.
Es una práctica criminal con el ambiente.

Y hay tantos casos en Guanacaste, Esparza, en los Montes del Aguacate
y realmente por todas partes, en este país ambientalista.

Estas tierras vienen a ser tierras degradadas por el uso,
y si hay algo para lo que no sirven, es para el pasto y la ganadería.
Porque pierde el caserío, el distrito, el cantón, la provincia, el país, el planeta;
solo medio gana el ganadero, que debería llamarse más bien perdedero, como alguien dijo.

Es hora de tomar conciencia y poner un impuesto a esas explotaciones.
Si al propietario no le da el negocio para pagarlo
y no encuentra un uso alternativo de la tierra,
rentable y amigable con el ambiente, que venda la propiedad.
Y si no consigue vender,
que el estado pueda expropiar
y por ese camino ir haciendo del territorio nacional
una reserva natural de importancia mundial.

Es más rentable, sostenible y sencillamente fascinante.
Sembrar el país de bosque y biodiversidad.
Hay que constituir un fondo financiado en condiciones favorables.
Sobra plata en el mundo
para un proyecto así.

Por favor, que alguien promueva esta idea.

Roderico Rodríguez