Día después de componer mis versículos
y haberlos enviado ya
a mis contactos de la internet,
que para mi es como publicarlos,
reviso mis pequeños escritos
y encuentro errores y exceso
de palabras.
Me digo que no es tan importante
y trato de no mortificarme,
pero qué va.
En poesía el fondo y la forma
se confunden
(escucho el eco
de palabras de Borges).
Tengo que tener más cuidado la próxima vez.
Lo mismo que siempre me digo.