Visto desde mi perspectiva,
resulta lógico y natural haber vivido la vida
que he vivido.
Sin cambiar ni una coma siquiera,
no se puede.
Cada paso que se da en esta vida
conduce al paso siguiente.
Y es así como he llegado donde estoy, como soy.
Por múltiple y contradictoria que sea,
la vida es una,
aunque tenga tantas caras.
El sedimento que queda es uno
y los recuerdos que lo pueblan.
El tiempo nos esculpe.