Soy un sobreviviente emocional
desde neonato y por toda la niñez.
Mi pobre madre ignorante no supo tratarme,
porque mi padre no quería más hijos y no fui pedido,
más bien rechazado.
Después por dicha me aceptó
y me quiso.
He vivido gran parte de mi vida a puro olfato,
engañado, buscando paraísos
lejos de mi.
Y he llegado a la conclusión de que mi destino es ser yo
en la conquista de cada día.
