La verdad científica es ajena al sentimiento
y suele contradecirlo.
Y es tan verdad la verdad científica,
que humildemente es provisoria,
por naturaleza.
Vale mientras no se demuestre lo contrario.
La vieja verdad se aparta ante la nueva.
La Verdad, la Verdad, la Verdad,
así con mayúscula,
inconstrastable,
y que vale ante todo y para siempre,
es contraria a la verdad
y no existe.
Sería simplemente una mentira,
que se tiene por verdad,
cosa que por estrafalaria que sea,
es tan frecuente.