Somos como un iceberg
con una mínima porción visible sobre las aguas,
el recuerdo consciente,
lo demás es olvido
en el ancho mar de la memoria.
A lo largo de la vida vivida
puedo sentir,
lúcidamente,
que fui el que era
como herencia de mi estirpe.
Y que he venido a ser otro,
el que soy,
contrario en muchos aspectos
del que fui.
Soy otro y soy el mismo.
Es un misterio que no puedo resolver.