Hace rato ando buscando
la entrada.
Doy vuelta y vuelta.
Me acerco, me distancio,
busco insistente la perspectiva.
Y algunas veces entusiasmado
veo luz y apuro el paso,
pero es una puerta falsa.
Fastidiado me aparto y me hago
el desentendido,
pensando astutamente
tomarme por sorpresa,
a ver si acaso.
Pero qué va.
Tan solo con el primer verso
me la juego.
Y se me niega rencoroso,
no se por qué.
Ya casi me doy al sueño.
Ojalá pueda en la profundidad
encontrarlo.
Y emerger a la vigilia
con la solución en la mano.
A cualquier hora,
no importa.