Tomo el celular en ristre
y me aprestó a escribir algunas líneas.
En este momento no tengo ningún tema en mente,
ni la menor idea de lo que voy a escribir,
si es que consigo escribir algo.
Ver que me estoy acercando a las 24 horas
de no escribir palabra alguna, me pone en alerta,
tengo que hacer algo.
Si continuo así me agarroto
y me resulta doloroso y me cuesta mucho volver a escribir.
La manera de ser escritor
es estar escribiendo lo más continuamente posible
y si no, al menos tentando la palabra.
No se puede dejar de escribir por mucho tiempo
porque se va poniendo rígido uno,
agarrotado.
Y cuesta mucho volver a la normalidad y escribir.
Francamente me da horror
que de no escribir
se me vaya a secar el cacumen.
Estas líneas son meros escarceos para mantener el brazo caliente.
En literatura el tema es subsidiario,
lo que cuenta es que propicie el acto grafómano de escribir.
Cuanto más fundidos estén el tema y la forma, mejor.
