Roderico Rodríguez Poeta de Costa Rica

En alitas de cucaracha

Somos «in fieri».
Esto de ser es un proceso continuo,
una meta en fuga,
no se acaba hasta que viene la muerte,
cuando podría decirse, quedamos inconclusos.
Usando un término de la industria manufacturera diría,
que no alcanzamos la condición de producto terminado,
antes viene la parca y se acaba todo.
Decir que con la muerte se acaba todo es una expresión popular
y no es cierta en rigor.
La materia continúa en su proceso químico físico interminable.
Y lo que afirma Roger Penrose, Nobel de física, en cuanto a la conciencia,
que se forma a partir de procesos cuánticos,
en los microtúbulos de las neuronas,
es que esa información no se destruye con la muerte,
sino que se integra al universo.

Queda mucha tela que cortar en el tema de la vida.
Recuérdese que la ciencia experimental se inicia con Galileo Galilei
hace menos de 500 años.
Como dato aparte diré que ese noble sabio que fue Galileo Galilei,
sufrió la tortura a manos de la iglesia de Roma, casi hasta la muerte,
por el «pecado capital» de abrir los ojos de la humanidad a la comprensión del Universo.

No quiero terminar sin decir que el futuro de la humanidad es un hecho incierto,
en vista de la destrucción del ambiente
y la inminencia de una conflagración nuclear.
Y digo más aún,
puede ser que la humanidad sea una aspiración periódicamente fracasada.
Vestigios de viejas civilizaciones de las que no se tenía noticia siquiera,
y que aparecen cada cierto tiempo, así parecen decirlo.
La nuestra, como sabemos, está en alitas de cucaracha.