No creo que las ideas sean tan importantes.
Un escritor debería ser juzgado por el placer que da.
Y por las emociones que provoca.
Lo dice textualmente, nadie menos que Borges.
Debemos entender que se refiere a la literatura y la poesía.
El sentimiento es la piedra viva que da soporte a la poesía,
y no se puede impostar,
salvo que no se tenga pena
de quedar en evidencia,
pues aunque se disimule,
el ardid se nota.
Y aún así sucede, lamentablemente sucede.
Me recuerda el cuento aquel de Hans Christian Andersen,
del rey desnudo que va por la calle,
creyendo que está preciosamente ataviado.