El mundo que vemos
es el mundo que vemos,
nuestro mundo,
no el mundo en sí.
Los ojos son nuestras ventanas
y el cerebro, la inteligencia que interpreta y codifica.
Nada se queda tirado en el camino,
todo lo vivido por el Homo Sapiens
está en nosotros.
Somos el compendio vivo de la evolución del bicho humano.
Los sustos y los temores sufridos
en el camino,
están vivos en el teatro de nuestra memoria.
La ciencia experimental nació al mundo hace menos de 500 años,
de los nobles ojos de Galileo Galilei, mártir
de los crímenes de la Iglesia de Roma.
La oscuridad cunde sobre la redondez del mundo,
la luz de Galileo apenas titila en la distancia.
Y a veces la noche es más oscura,
y rugen las fieras al acecho.
