Cuando dispongo de tiempo
para la intimidad,
y puedo volver la mirada hacia mí,
se asoman confiados los otros yoes
que me configuran,
mis alter egos,
que a veces permanecen quietos,
callados,
dejándome a mí el protagonismo,
como titular que soy de la persona.
Tengo como decir varias máscaras
para actuar, según el caso.
La esquizofrenia de la personalidad
es una patología común
al bicho humano en la vida civilizada.
Lo mejor es tratar de conocerse
a uno mismo,
para coordinar sus alter egos,
y no tener que vivir desintegrado
en un puro conflicto incomprensible.
