Comienza la semana.
De frente el itinerario de los días
que vienen.
Y es cuestión de abrir y cerrar los ojos,
para estar ya en fin de semana,
rememorando lo vivido
y atisbando el tiempo que viene.
Si no fuera por la memoria,
que generosamente
nos da el pasado
y la esperanza del porvenir,
viviríamos aturdidos
por la súbita aglomeración del presente.
