Ahora sabemos
que no es mágico el mundo
(me recuerda a Borges).
Que todo,
por extraño que parezca,
tiene su explicación natural.
Yo recuerdo cuando de niño,
que no pasaba por ciertas calles
oscuras de la ciudad,
por miedo a los espantos.
Pienso en el pobre hombre primitivo
y los sustos que se llevaba
ante tanta cosa inexplicable.
En ese fondo mágico primitivo
abrevan
las mitologías y las religiones,
curiosamente tan vigentes
hoy día.
