Como poeta escribo,
aunque no soy propiamente un escritor,
pero si un autor.
Me parece importante esa precisión,
en defensa de los escritores,
que trabajan con disciplina
para escribir sus obras.
Yo como poeta soy aplicado hasta la obsesión
pero por la libre.
A salto de mata que dicen.
Escribo normalmente arrebatado
por la inspiración
en cualquier momento y lugar.
Es una pasión,
un entretenimiento.
Un poco irresponsable tal vez,
por los gazapos que no tienen mayor consecuencia.
Por muchos años fui un tecnoburócrata y profesor,
y sobreviví de milagro
a la normas y los horarios.
Simplemente no puedo con ellos.
No es virtud,
es que soy un desadaptado
y solo puedo vivir por la libre.
Estoy vivo de milagro,
me salvó la jubilación.
