María Esperanza

¿Cuánto tiempo más?
Beso

Alberto Avilés


María Esperanza

I

María se subió sobre una nube roja
junto a mi mariposa.
Amordazo el lenguaje de las alas,
su estrella aluniza
en la felicidad oculta del silencio.

¡ Vamos Esperanza,
a las rosas de mi anhelo,
levantemos el mármol
que marchita tu perfume !

¡ Disfrutemos la sonrisa de los musgos,
el tiempo nos exige el juego de vivir.

II

Mi mariposa ya no vuela,
mi plenitud semeja un mito,
mi gozo renace de su fuerza.

Sus rosas dialogan en mi templo,
el veneno ya no mata,
mis ojos lloran sangre,
y el mundo es el mismo.

Nacimos para ser felices,
me lo creo:
¡ criatura, verdugo de ilusiones !

III

¡ Mamita de oro !
Tus manos ya no ocultan tu impotencia,
tu bordón camina solo y silencioso.

El sauce que surgió de tus senos,
proporciona sombra y alegría
a millones de pericos gritones,
que exhultan este nuevo sol.

No te extrañe verlo mudo
cuando lo extraigan de raíz,
construirán un coliseo,
una cancha de fútbol,
o un parqueo de mentiras.

¡ María Esperanza !
si danzo con las raíces al aire,
los grillos ladrarán
y los cuervos no dejarán despojos…