Gris

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


Gris

Es el ocaso de mi selva interna,
este sabor a nada,
esta manía de ser.

Gris fue mi conciencia,
mi abrigo de lagarto,
su corazón de cuarzo.

Grises parecen mis dedos,
mis hechos e incongruencias,
las risas de mi triste aldea gris.

Un tanto menos gris
es el sudor de mi alma,
su sed, su afecto y su defecto;
la factura del servicio,
la muerte del poeta.

Grises,
mi ilusión y su anhelo,
el maquillaje de alegría,
el porvenir de mis hijos,
el gato, las migajas de pan,
la alfombra de mi calle.
…son las sábanas que cobijan este sexo,
este bochorno insoportable,
mi fama y su textura.

Me duermo con gristeza,
lento, poco a poco, tibio,
como la llama solitaria de una candela pequeña.

¡ Tu silencio me insinúa el azafrán !

Abro los párpados,
me fumo el semisueño,
observo mis manos y comprendo mi verdad:

… En Tu Servicio abunda la alegría
y al pronunciar Tu Nombre
lo comprendo :

¡ Sólo la muerte es gris !