¡ Padre !

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


¡ Padre !

Entre los agujeros de la noche
corren las olas del tiempo.

Una avecilla juega,
los siglos rompen uno a uno
sobre la espuma y la arena,
la pequeña encuentra su alimento.

Observo la puerta
al otro lado de los sueños,
la paz del arado
surca la añoranza de Tu rostro.

Una rosa de agua
me conduce al río inmenso,
la cruz se me pierde sobre el pecho
y te encuentro:

…bautizando con Tu alondra de fuego.

¡ Libre !

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


¡ Libre !

La costumbre de esta jaula es tan fuerte,
que no me atrevo a abandonarla.

He deseado siempre que vuele mi cóndor
y continúo pidiendo permiso al viento.

Frente a mi destino:
se abre un acantilado;
el sol me invita a abrir las alas
y las olas aplauden.

La necesidad escala el arrecife
en el fondo de mi anhelo;
la ilusión surge como lava,
la paz es una caricia que se rompe.

Una ola inmensa se aproxima,
repito Tu Nombre:
una fuerza brota…

y salto a las aguas de Tu cielo.

Adolescencia

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


Adolescencia

Crecí con centellas,
dueño de un mundo de soldados de plomo
y furgones miniatura.
Viajé por planetas de barro
para alcanzar el sol al acostarse.

La Muerte estremeció mi comprensión
al mutilarme con un rayo.
Corrí sin el ritmo del tiempo:
la angustia fue un sudor de medianoche;
los años volaron
esculpiendo el templo de mis sensaciones.

Quince campanadas
anunciaron la nieve en el desierto;
mis ojos sangraban impotentes de miedo.
Los pulpos de mi océano
devoraron mis barcos de papel.

Lloraron los ángeles,
mi universo de algas,
las dulces campanadas del estigma.
Las luces se apagaron,
el opio fue sonrisa
y la danza de los gnomos gigantes
aplastó aquella soledad creciente.

Los años fluyeron sin miel entre los labios,
hasta morder el suspiro
de los mitos quebrados.

Impotencia

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


Impotencia

Siento mi libertad encapsulada,
muere mi sentido.

Un viento pegajoso
recorre las olas de mi gracia.
Un silencio lacerante
se oculta en mi espuma viscosa.

La luna no se ve,
la verdad se me derrite
y en el fondo irracional del abismo,
mi vehemencia solicita la dulzura.

¡ Cómo puedo ser ángel o demonio
para dudar de una textura luminosa ?

No atrapo mi mayor miseria,
la levadura del alma se contrae,
no libero la mariposa con gracia !

¡ Ámame, sal de los sabores,
tócame, sendero del amor,
siénteme, pan del sacrificio !

Saeta

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


Saeta

Arquero
a punto de disparar:
me veo con arco
y flecha de luz entre las manos.

Danzo feliz
con los ojos vendados,
una vela en el medio
y más allá un animal.

Siento la danza,
siento el arco,
siento la flecha
y siento la vela.

Apunto con el corazón,
tenso el arco,
aspiro
y suelto la saeta de luz.

Encuentro el cadáver:
la flecha en la frente
y el animal…

era yo.

Palabra

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


Palabra

La Palabra en busca del rocío:
cinco claveles piden luz.
Las nubes sudan
y el sol danza.

Salió la Palabra
buscando el pan ácimo del alma,
la verdad moría sin su vino.

Se alimenta de luz
en el tiempo de las lágrimas sin sal.

Se olvidó de sí misma
para vibrar por todos.

Gris

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


Gris

Es el ocaso de mi selva interna,
este sabor a nada,
esta manía de ser.

Gris fue mi conciencia,
mi abrigo de lagarto,
su corazón de cuarzo.

Grises parecen mis dedos,
mis hechos e incongruencias,
las risas de mi triste aldea gris.

Un tanto menos gris
es el sudor de mi alma,
su sed, su afecto y su defecto;
la factura del servicio,
la muerte del poeta.

Grises,
mi ilusión y su anhelo,
el maquillaje de alegría,
el porvenir de mis hijos,
el gato, las migajas de pan,
la alfombra de mi calle.
…son las sábanas que cobijan este sexo,
este bochorno insoportable,
mi fama y su textura.

Me duermo con gristeza,
lento, poco a poco, tibio,
como la llama solitaria de una candela pequeña.

¡ Tu silencio me insinúa el azafrán !

Abro los párpados,
me fumo el semisueño,
observo mis manos y comprendo mi verdad:

… En Tu Servicio abunda la alegría
y al pronunciar Tu Nombre
lo comprendo :

¡ Sólo la muerte es gris !

Pequeña Rosa

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


Pequeña Rosa

Las seis de la mañana:
Una rosa vive en mi interior,
comprendo en su silencio
el misterio de la muerte.

¿ Cuántas podas son necesarias
para alcanzar el sol ?

¡ Criatura dulce de mis ojos,
no fallezcas todavía:
la guerra por la paz ha comenzado !

Tú superas tu impotencia al aceptarla,
no temas,
he sido podado varias veces
y cuando me sonríes…

…lloro agradecido por la pena.

(sin título)

¿Cuánto tiempo más?
Sudo

Alberto Avilés


(sin título)

Mi nada reposa en el inicio
de cada nueva poda.

El ego se agiganta miserable;
me constriño y reniego
para humillar el rostro;
el aplauso se enmudece,
la caricia se agota.

¡ Eres un poco de nostalgia
con un poco de nada !

…Mi nada es una almendra carcomida
quebrando la ternura.