Es ingrato

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Germino

Alberto Avilés


Es ingrato

” Mis cenizas navegan en tu soledad,
sepulto mi verdad para esculpirte.
No soy un mito:
¡ Flor de llama !
Te toco con mi furia
y nace en las entrañas
un grito de lava.”
A.A.

Es ingrato, mi leona, es ingrato:
eres el volcán, yo la lava.

Busqué el silencio del Absurdo,
triste, abandonado
y dudé del Amor.

¡ Misericordia… resucité !
Renegué mi etiqueta
y conocí el cianuro, por obligación.

¡ Misericordia… no puede ser !

Irreverente, ignorante e inconsciente,
sufrí siete descargas de trescientos treinta.

¡ Misericordia… la tercera !
¡ Gracias al Amor de mi Amigo y Señor,
respiro aún,
con la impotencia en los labios
y esta alegría, mi amor !

Hijo del sol y el alfabeto,
te escucho en lo profundo de mi abismo:
¡ Camina, guerrero, camina,
nunca pares de caminar !

Busco el saliente entre las manos
y sufro un sendero de mitos derretidos…

¡ Existes, montaña, existes,
entre los viñedos de miel
y los helechos de sangre
que añejo aquí en el vientre !

Setecientos millones de vidas
anegan esta aldea
y sólo tú
eres capaz de danzar envuelta
por la brisa de mi mentira y mi verdad.

¡ Muévete, la Muerte es la reina del pantano !

Sobre las guarias de una selva de humo,
una pantera y una leona cantan incrustadas
en la falacia del palcer,
en el gozo de la autencidad.

El Amor irrespeta lo imposible,
se realiza el epigrama:

Tú eres el volcán…
yo la lava…
¡ Dame las estrellas !

El agua viva y su sierva

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Germino

Alberto Avilés


El agua viva y su sierva

Soy el río,
mi verdad es una: ¡ la fertilidad !
Mucho he meditado,
la sed y el aislamiento, mucho,
para cuestionarme si soy río o anhelo.

¿ Qué te has hecho mujer,
en cual enramada se trabó
el esplendor de tu ornamento:
los cielos se desgajan
y mi ausencia es sometida
al concepto del vacío ?
¿ Acaso añoras
aguas profundas y azules
que cubran la desnudez y la inclemencia
que padece tu alegría ?
¿ Puedes vivir sin amor, sin agua,
que bañen y protejan tu fantasía
de ilusiones falsas,
orgullosa de tu propia ignorancia ?
¿ Será acaso la satisfacción
lo que te envuelve con hechizos y tibieza,
y te conduce al jardín muerto de la Muerte ?
No temas, mujer,
por este parto de justicia:
¡ no temas al entierro del Absurdo !
¡ Mi pequeña !:
! Ven a este río dulce, sensible y mortal !

Soy…   el río,
mi verdad es una: ¡ la fertilidad !

Lágrimas de fuego

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Germino

Alberto Avilés


Lágrimas de fuego

Ven a mi camino
y entra herida en mi secreto:
¡ Deseo consumir tu selva
en el silencio ilógico de nuestra comunión !

Te escondes luego del menguante
y lloras
más allá de mi nostalgia.
¡ Déjame ofrecerte mi alegría,
vibremos a la intemperie y al encanto !

¿ Qué sería de mi muerte
sin tus lágrimas de oro,
sin mi lava de amor ?

¡ No me ha sido fácil
ser grano de trigo que se pudre
y renace como espiga estelar !

Año Nuevo

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Germino

Alberto Avilés


Año Nuevo

Doce, cero, cinco:
tanto sudor, tanta espuma, tanta ropa
y no tiene importancia
el primero de enero para las estrellas.

¿ Quién me da un poco de silencio ?

Sensible a la euforia,
me tiro las cartas por “primera vez”.

Mis oídos aullan cantos gregorianos,
las palmeras se despeinan con la olas
y el horizonte oculta entre las nubes
este parto luminoso.

¿ Cuántos relojes necesitaré
conteniendo y conteniendo
el magma furioso que guardo en mi ?

¿ Sublimaré acaso mi protesta
con la dulzura y el anhelo
de este amor encarcelado ?

Mujer

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Germino

Alberto Avilés


Mujer

¡ Eres parte de este amor sin fin !

Nuestros labios debían encontrarse,
tu cabellera despeinarse,
tus pechos temblorosos necesitaban mi paz.

Te busqué en las raíces de mi árbol,
en su tronco, en sus nubes
y cuando casi venzo mi miedo
y mutilo mi egoísmo,
atrapo la exactitud del verbo.

Caminé sobre mi ayuno,
quebré mi alegría:
aún no deambulaban mis labios por tu piel.

¡ Qué no amanezca:
te amo más que a mis mitos !

Mis hermanos duermen todavía;
poseo privilegios que negar,
batallas que perder

No amanecerá sin el rayo de la vida:
¡ Eres parte de este amor si fin !

¿ Dormías ?

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Germino

Alberto Avilés


¿ Dormías ?

* Eco del Cantar de los Cantares *

Tu corazón velaba mi voz:
¡ Ábreme hermana, ábreme paloma,
me llueven estrellas de rocío !

Quise abrir y te asusté
tus manos sudaron anhelos en la cerradura.
Abriste, me buscaste y me llamaste:
había partido a las montañas del tiempo.

Los guardias te golpearon,
te desnudaron al pie de la muralla
y tu le pedías a tus hermanas me dijeran
que morías de amor.

Amaste a tantos otros en mi espera,
y hoy que regreso
para tu liberación en esta aurora…

…encuentro la cerradura abierta
y tu no duermes

¡ esperándome !

¿ Cuánto tiempo más ?

¿Cuánto tiempo más?
Germino

Alberto Avilés


¿ Cuánto tiempo más ?

¡ Entra mi Amor,
en el abismo de mi corazón !

¡ Reposa sin miedo
las algas de tu templo !

¿ Suspenderé mi ayuno
en la mesa libertaria de tu espera ?

¿ Iluminaré tus pechos,
tus ojos y tu pubis,
para procrear auroras, gaviotas y susurros ?

¿ Reclamarás tu esperanza,
mi alegría y mi furia
para traerte el rosal de mis estrellas ?

¿ Cuánto tiempo,
miserable y orgulloso,
esperaré bajo las aguas,
para robar la playa ilusionada de mi sed ?

¡ En sus entrañas se oculta
la Era de la Paz !

¡ Espérame !

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Germino

Alberto Avilés


¡ Espérame !

¡ Duerme !
Llegaré a ti como guerrero
que deambula sin asombro.

Te atraparé en la campana de gotas,
agitaré tus paredes
y encenderé una llama
para que sangres jubilosa.

¡ Escucha !
Quizás no intuyas la fuerza
y la dulzura de estos ojos:
no me ha sido fácil vencerme,
para agotarme sin tus labios.

¡ No temas y disfruta la distancia !
No soy digno de morir en esta aldea ingenua.

Es aquí el campo de batalla,
la luna siempre ilusiona
y casi no puedo creer
que tengo hambre de tu misma verdad.

Mi sentencia ya se dio,
cargo mi destino en la frente
y no me digno a callar.

¡ Despierta, mujer, despierta !
¡ El combate comenzó:
…es la plenitud del universo lo que me juego !

No te rindas

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Germino

Alberto Avilés


No te rindas

Una flor inconsciente
exige tu alegría,
una lluvia al año es tu compensación.

¿ Cómo puedo restaurar tus alas comprimidas
si en el capullo no cabes ?

¡ Levántate !
la aurora se desnuda
entre montañas alegóricas.

¡ No estás sola,
deja de sangrar tu paz !
Ahoga tu impotencia
en el mar de las estrellas,
danzarás como el pájaro del arco iris
para besar el sol.

¿ Cuántos océanos de mentiras necesitas
para reconocer el rostro de tu anhelo ?

La frontera se tornará grosera, insostenible,
ya no eres nada,
no posees uñas para tu defensa:
¡ Un ángel hermoso cubre tus espaldas !

No temas,
alégrate con mi esperanza,
camina y no te vuelvas atrás:
¡ En el silencio de tus ojos
ruge mi pantera !

La vida y el camino
nos reclaman el ayuno y la verdad:
somos por gracia, Hijos del Amor.

¡ Atrévete !
No te rindas:
¡ estás más cerca de la plenitud !

Llueve

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Germino

Alberto Avilés


Llueve

Las estrellas se apagan esta noche
como candelas en tormenta.

Del cielo antimateria se desgaja
una granizada de absurdos,
a mi pequeña Soledad le preocupa romper
su crisálida de acero.

Sería más feliz
con sus alas atadas a una cama de vidrio,
pero aquí me encuentro…
sediento, retorciéndome
bajo las nubes ácidas de mi nostalgia.

¿ Me puedes quitar el destino y las amarras
con el oro y la ternura que nacen de tus ojos ?

¡ Necesito morir,
quebrar el mito una vez más con los labios:
amarte en una nueva realidad !

¿ Nos negará el sol
la alegría de su párpado vital ?

¡ Mi Vida !
La crisálida se rompe,
deambulo de corazón en corazón,
ofrezco agua como naciente en el desierto
y muestro humilde, necio y furioso…

¡ la necesidad de amarnos !

Desde el balcón…

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Germino

Alberto Avilés


Desde el balcón…

De una casa que no es mía,
me siento a sudar con la pluma
el sentido de ésta,    …mi existencia.

Sentado en la mecedora,
de quien fue mi madre,
con los pies en la baranda,
observo las palmeras de mercurio,
al parque con su río verde
y a las nubes apoyándose
sobre un inmenso sauce.

Los cables van y vienen,
los ríos de asfalto se congelan
y uno que otro ser
flota indiferente.
La luna se asoma con verguenza,
los grillos compiten con mi estéreo,
nada se mueve en esta isla de mediocridad.

La noche está inconsciente,
la armonía es histórica
y aquí me encuentro…
midiendo esta quietud circunstancial.

Sólo,
renaciendo en el desierto,
no acepto tal paz,
cuando abortar es una necesidad
y doblegar conciencias es común.

Me siento de cara al absurdo de mis tiempos,
con el orgullo en un plato
y la dignidad desmembrándole.

Sólo,
pero con tu amor,
irrespeto la mudez de esta ignorancia.

¿ Quién ama de veras
para morir por quién ama ?
¿ Qué es real en la ilusión de los sentidos ?

¿ Quién me ofrece una cena de afecto,
y no se cena el mío ?

Animal de ternura soy,
lloro caricias no encontradas,
le canto a la esperanza con su himno.

Soy consciente de una vida más profunda,
apenas masticable y tangible.

¡ Enséñame a amarte, Soledad,
a besar tus pechos de aire
y a abrazarte entre sollozos !